El camino a la vida eterna
Plan de Salvación
Descubre en la Biblia como puedes tener seguridad de vida eterna por medio de Jesucristo.
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Paso 1
LA VIDA ES INCIERTA
"Hebreos 9:27 (RVR1960): "Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.""
La vida es un regalo de Dios, pero también es temporal. Ninguno de nosotros tiene asegurado el día de mañana. Hoy estamos aquí, pero no sabemos qué ocurrirá dentro de unas horas, unos días o unos años.
Hay algo que todos tenemos en común: algún día partiremos de este mundo.
La Biblia enseña que después de la muerte compareceremos delante de Dios. Por eso es importante reflexionar sobre una pregunta que puede cambiar nuestra eternidad:
Si hoy fuera el último día de tu vida, ¿estás completamente seguro de dónde pasarías la eternidad?
Muchas personas confían en sus buenas obras, otras simplemente no lo saben y algunas nunca se han detenido a pensar en ello.
Sin embargo, para responder correctamente esa pregunta primero debemos comprender quién es Dios y cuál es su propósito para nuestra vida.
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Paso 2
DIOS TE CREÓ Y TE AMA
"Génesis 1:27 (RVR1960) "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó." Juan 3:16 (RVR1960) "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.""
La Biblia enseña que no estamos aquí por casualidad. Dios es nuestro Creador y fue Él quien nos dio la vida.
Desde el principio, Dios creó al ser humano con un propósito especial. Fuimos creados para conocerle, tener comunión con Él y glorificarle.
Además, Dios no es indiferente a tu vida. Él conoce tus pensamientos, tus luchas, tus alegrías y tus preocupaciones. Conoce tu pasado, tu presente y tu futuro.
La mayor demostración del amor de Dios fue enviar a su Hijo Jesucristo al mundo para salvarnos.
Sin embargo, aunque Dios nos ama profundamente, existe un problema que impide que tengamos una relación correcta con Él.
Ese problema no es la falta de religión, la falta de dinero o la falta de buenas obras.
La Biblia enseña que el problema se llama pecado.
Para comprender por qué necesitamos un Salvador, primero debemos entender qué es el pecado y cómo afecta nuestra relación con Dios.
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Paso 3
EL HOMBRE ES PECADOR
"Romanos 3:10-12 (RVR1960) "Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno." Romanos 3:23 (RVR1960) "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.""
La Biblia enseña que existe algo que nos separa de Dios.
Ese problema no es la falta de religión, la falta de conocimiento o la falta de buenas obras.
Ese problema se llama pecado.
El pecado es todo aquello que va en contra de la voluntad de Dios. No solamente se trata de acciones visibles, sino también de pensamientos, actitudes y deseos que desagradan a Dios.
Muchas personas creen que son suficientemente buenas para llegar al cielo. Sin embargo, la Biblia declara que todos hemos pecado.
No solamente algunas personas.
No solamente los criminales.
No solamente quienes han cometido faltas graves.
La Biblia enseña que toda la humanidad ha pecado delante de Dios.
Para Dios no existen pecados "sin importancia". El pecado sigue siendo pecado delante de un Dios santo y perfecto.
Por esta razón, ninguno de nosotros puede presentarse delante de Dios confiando en sus propias obras o méritos.
Todos necesitamos el perdón que solamente Dios puede ofrecer.
Tal vez te consideras una buena persona, y probablemente hayas hecho muchas cosas buenas a lo largo de tu vida. Sin embargo, la pregunta importante no es cómo nos vemos a nosotros mismos, sino cómo nos ve Dios.
Y la Biblia declara claramente que todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios.
Si todos somos pecadores, entonces surge una pregunta muy importante:
¿Cuál es la consecuencia del pecado?
La respuesta a esa pregunta puede cambiar tu eternidad.
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Paso 4
LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO
"Romanos 6:23 (RVR1960) "Porque la paga del pecado es muerte; mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.""
Hasta este punto hemos visto que todos somos pecadores delante de Dios.
Ahora debemos responder una pregunta muy importante:
¿Qué consecuencia tiene el pecado?
La Biblia responde claramente:
"La paga del pecado es muerte."
Cuando la Biblia habla de esta muerte, no se refiere solamente a la muerte física que todos experimentaremos algún día.
También habla de una muerte espiritual: una separación de Dios.
El pecado no es algo insignificante delante de Dios.
Dios es santo, justo y perfecto. Por esa razón, el pecado tiene consecuencias.
Muchas personas creen que podrán resolver el problema de sus pecados mediante buenas obras, actos de caridad o esfuerzos personales.
Sin embargo, la Biblia enseña que el pecado produce una deuda que nosotros mismos no podemos pagar.
Por más que intentemos mejorar nuestras vidas, el problema del pecado continúa existiendo.
Por eso todos necesitamos la ayuda de Dios.
Tal vez alguna vez has intentado cambiar ciertas cosas en tu vida, corregir errores o ser una mejor persona.
Aunque eso puede ser algo positivo, la realidad es que ninguna obra humana puede eliminar el pecado.
La situación es más seria de lo que muchas personas imaginan.
Si el pecado nos separa de Dios, entonces debemos preguntarnos:
¿Qué ocurre con una persona que muere sin haber sido reconciliada con Dios?
La Biblia también responde esa pregunta.
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EL INFIERNO ES REAL
"Lucas 16:22-23 (RVR1960) "Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno." Apocalipsis 20:15 (RVR1960) "Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.""
Hasta este punto hemos visto que todos somos pecadores y que la consecuencia del pecado es la muerte espiritual, es decir, la separación de Dios.
Ahora debemos responder una pregunta importante:
¿Qué sucede con una persona que muere sin haber recibido el perdón de Dios?
La Biblia enseña que existe un juicio después de la muerte y que aquellos que rechazan a Dios y permanecen en sus pecados enfrentarán las consecuencias de esa decisión.
En Lucas 16 encontramos la historia del rico y Lázaro.
Después de morir, Lázaro fue llevado a un lugar de consuelo, mientras que el rico se encontraba en un lugar de tormento.
Observa algo importante: el rico conservaba plena conciencia de lo que estaba ocurriendo. Podía recordar su vida pasada, comprender su condición y reconocer el sufrimiento que estaba experimentando.
También vemos que existía una gran separación entre ambos lugares y que nadie podía pasar de un lado al otro.
Esto nos enseña que después de la muerte ya no existe una segunda oportunidad para decidir dónde pasaremos la eternidad.
La Biblia también enseña que llegará un día en que todos compareceremos delante de Dios.
Apocalipsis 20:15 declara que aquellos cuyos nombres no se encuentren escritos en el Libro de la Vida serán lanzados al lago de fuego.
Dios no desea que nadie se pierda.
Por eso nos advierte acerca del juicio y nos ofrece una salida por medio de Jesucristo.
Tal vez al leer estas palabras sientas preocupación o inquietud.
Eso es normal.
La eternidad es un asunto serio.
La buena noticia es que Dios no solamente nos muestra el problema, también nos muestra la solución.
Y esa solución tiene un nombre:
Jesucristo.
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JESUCRISTO ES LA SOLUCIÓN
"Juan 14:6 (RVR1960) "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." Romanos 5:8 (RVR1960) "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." 1 Corintios 15:3-4 (RVR1960) "Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras." Romanos 6:23 (RVR1960) "Porque la paga del pecado es muerte; mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.""
Hasta este punto hemos visto que todos somos pecadores, que el pecado nos separa de Dios y que existe un juicio para aquellos que permanecen sin el perdón de Dios.
Sin embargo, Dios no nos dejó sin esperanza.
La Biblia enseña que Dios nos ama profundamente y que decidió proveer una solución para nuestro problema.
Esa solución no es una religión.
No es una iglesia.
No son las buenas obras.
No es el esfuerzo humano.
La solución es Jesucristo.
Dios envió a su Hijo al mundo para hacer por nosotros lo que jamás podríamos hacer por nuestras propias fuerzas.
Jesucristo vivió una vida perfecta y sin pecado.
Él nunca desobedeció a Dios.
Sin embargo, fue crucificado para pagar la deuda que nosotros teníamos a causa de nuestros pecados.
En la cruz, Cristo recibió el castigo que nosotros merecíamos.
Murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día, venciendo al pecado y a la muerte.
Por eso Jesús pudo decir:
"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
La Biblia no presenta muchos caminos para llegar a Dios.
Presenta un solo Salvador.
Jesucristo es la única esperanza para el ser humano.
Gracias a su muerte y resurrección, hoy existe perdón para los pecadores y vida eterna para todo aquel que cree en Él.
La pregunta ahora es:
Si Cristo murió por tus pecados y resucitó para darte vida eterna, ¿Cómo puedes recibir personalmente ese regalo que Dios ofrece?
La Biblia también responde esa pregunta.
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Paso 7
¿CÓMO RECIBIR LA SALVACIÓN?
"Efesios 2:8-9 (RVR1960) "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe." Hechos 16:30-31 (RVR1960) "Y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa." Romanos 10:9-10 (RVR1960) "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.""
Hasta este punto hemos visto que Dios te ama, que todos hemos pecado, que el pecado tiene consecuencias eternas y que Jesucristo murió y resucitó para salvarnos.
Ahora surge una pregunta muy importante:
¿Cómo puedes recibir el perdón de tus pecados y la vida eterna?
La Biblia enseña que la salvación es un regalo de Dios.
No puedes comprarla.
No puedes ganarla mediante buenas obras.
No puedes merecerla por tus propios esfuerzos.
La salvación es por gracia, por medio de la fe en Jesucristo.
Muchas personas creen que serán salvas porque intentan ser buenas personas, ayudan a los demás o practican una religión.
Sin embargo, la Biblia enseña que ninguna obra humana puede quitar el pecado.
Por eso Dios envió a Jesucristo.
Cuando el carcelero de Filipos preguntó:
"¿Qué debo hacer para ser salvo?"
La respuesta fue sencilla y clara:
"Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo."
Creer no significa solamente aceptar que Dios existe.
Muchas personas creen que Dios existe.
La verdadera fe consiste en confiar en Jesucristo como tu único y suficiente Salvador.
Significa reconocer que eres pecador, que no puedes salvarte por ti mismo y que solamente Cristo puede perdonarte y reconciliarte con Dios.
La Biblia también enseña que debemos creer de corazón y reconocer a Jesucristo como Señor.
Dios conoce tu corazón.
Él sabe si tu fe es sincera.
Él sabe si realmente deseas acercarte a Él.
Tal vez has cometido errores que te avergüenzan.
Tal vez cargas con culpas del pasado.
Tal vez piensas que Dios no podría perdonarte.
Pero la Biblia enseña que Jesucristo vino precisamente para salvar a los pecadores.
No importa cuál haya sido tu pasado.
Dios sigue ofreciéndote perdón y vida eterna por medio de Jesucristo.
Ahora la pregunta es personal:
¿Estás dispuesto a poner tu fe en Jesucristo y recibir el regalo de la salvación que Dios te ofrece?
Si tu respuesta es sí, continúa con el siguiente paso.
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Paso 8
RESPONDE AL LLAMADO DE DIOS
"Juan 1:12 (RVR1960) "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.""
Hasta este punto has visto lo que la Biblia enseña acerca de Dios, el pecado, el juicio y la salvación que Jesucristo ofrece.
Ahora debes tomar una decisión.
Dios no obliga a nadie a seguirle.
Él te ama y te ofrece el regalo de la vida eterna, pero cada persona debe decidir qué hará con Jesucristo.
La Biblia enseña que aquellos que reciben a Cristo y creen en Él son hechos hijos de Dios.
Recibir a Cristo significa poner tu confianza en Él como tu único y suficiente Salvador.
Significa reconocer que has pecado contra Dios y que solamente Jesucristo puede darte el perdón y la vida eterna.
Si has comprendido el mensaje del evangelio y deseas poner tu fe en Jesucristo, puedes hablar con Dios en oración.
Recuerda:
La oración no salva.
Quien salva es Jesucristo.
La oración simplemente es una manera de expresar tu fe y tu deseo de acercarte a Dios.
Si deseas hacerlo, puedes orar con sinceridad y de todo corazón:
"Señor Dios,
Reconozco que soy pecador y que he pecado contra ti.
Reconozco que no puedo salvarme por mis propias fuerzas.
Creo que Jesucristo murió por mis pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día.
Hoy pongo mi confianza en Él como mi único y suficiente Salvador y te acepto como mi salvador personal .
Te pido perdón por mis pecados.
Gracias por tu amor, por tu gracia y por el regalo de la salvación.
Ayúdame a seguirte y a vivir conforme a tu voluntad.
En el nombre de Jesús.
Amén."
¿Y ahora qué sigue?
Si has puesto tu fe en Jesucristo, la Biblia enseña que debes comenzar a crecer en tu relación con Dios.
Te recomendamos:
• Leer la Biblia diariamente.
• Hablar con Dios mediante la oración.
• Congregarte en una iglesia que enseñe fielmente la Palabra de Dios.
• Aprender más acerca de Jesucristo.
• Compartir con otros lo que Dios ha hecho en tu vida.
La vida cristiana no significa que nunca volverás a enfrentar dificultades.
Sin embargo, ahora puedes caminar confiando en Dios y creciendo cada día en tu relación con Él.
Si tienes preguntas acerca de la salvación o deseas aprender más acerca de la Biblia, estaremos felices de ayudarte.
Gracias por visitar nuestra página.
Citas bíblicas tomadas de la Reina-Valera 1960® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Derechos renovados © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso.
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